Bueno, tras las fiestas, los regalos, los atracones de comida, no se puede evitar mirar atrás y pensar cómo ha sido 2.006 y cómo será el 2.007. El otro día charlando con un amigo me decía que cuando deseamos un feliz año todo el mundo dice “este será mejor” y la verdad es que nunca es real, pero siempre lo deseamos. Mi amigo es pesimista y cenizo por naturaleza “así siempre soy feliz, todo supera mis expectativas”. Yo por el contrario, soy optimista e intento sacar el lado positivo de las cosas “así aunque las cosas me vayan mal consigo creer que me van bien”.

Ser positivo me parece una cuestión de fuerza de voluntad, de espíritu de lucha, una plantada ante la vida, algo así como un “no pasarán” ante los pensamientos derrotistas. En el fondo, lo de ser positivo no es algo a elegir, es algo inevitable si quieres vivir y no sobrevivir: ser positivo es ver el lado interesante de las situaciones, pero también es forzar a que lo negativo se convierta en positivo, no solo darle la vuelta sino hacer que el destino dé la vuelta.

En fin, cada uno tiene su filosofía personal, esa es la mía, porque no quiero vivir en un mundo donde tienes que aceptar lo que te viene con resignación. Yo prefiero pelear a todos los niveles y ser optimista es una forma de lucha, siempre y cuando no lo conviertas en una forma de engaño, de creer realmente que todo va bien cuando todo va mal. Y es que 2.006 ha sido un año de mierda. Un año para recordar, un año fagocitado por la magnitud de algunas de las cosas que nos han pasado, un año duro pero que no ha conseguido borrar algunos momentos perfectos. Y es que el dolor sigue ahí y nunca se irá, pero hay algunas burbujas perfectas que no puedo dejar que se diluyan en el fondo negro del año

- Escuchar a Macaco en bici por la ciudad
- Comer pinchos deliciosos con Truman en Bilbao
- Disfrutar en el gimnasio con Hora Zulu en el Ipod
- La ciudad dormida por las mañanas desde la terraza del ático
- Cumplir con un sueño infantil y ser feliz con un micro delante en la radio
- Antony and the Jonsons ofreciéndome nubes de tristeza
- Las risas en el concierto de Red Hot
- La sonrisa soñolienta de Truman cuando se despierta
- Las lágrimas viendo El laberinto del fauno
- Los abrazos de mis amigos

Momentos que no se perderán como lágrimas en la lluvia, momentos que me acompañarán mientras espero que 2.007 sea verde, mientras deseo que este año nuevo sea como un regalo envuelto en celofán, dispuesto a ser descubierto, dispuesto a hacernos felices.

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RSS ripleyz | 14 Enero 2007 (14:06)

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5 Comentarios

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  1. 1

    Feliz Año Verde, Simbionte. Ya veréis como este será mejor que el año pasado…

    Y si no, que le den, nosotros lo vamos a hacer mejor que el año pasado ;)

  2. 2

    Aquí algunos nos proponemos hacer que lo sea… :-D

  3. La Reina de Inglaterra

    La Reina de Inglaterra

    19 Enero 2007 - 2:10

    3

    Guapa!

  4. 4

    Gracias guapos, no hay nada que un buen vermut no arregle ;)

  5. 5

    Plas, plas, plas!

    Así se habla, leñe :*

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